
El domingo pasado, 27 de diciembre, Dios me permitió vivir uno de los momentos más felices de mi vida, la Presentación de Matthias en la Iglesia. Con la misma, se dedica al Bebé a Dios y nosotros como sus padres nos comprometemos a enseñarles a andar en los Caminos del Señor. Como dice un amigo mío, “no criamos hijos para la sociedad, Criamos hijos para el Reino de Dios”. Al final, lo importante es que, tanto su hermano mayor como él, sean hombres temerosos de Dios y que anden en Su Camino. La vida del cristiano no se remonta nada más aquí en la tierra, la Vida es más allá y es eterna.
La Palabra de Dios dice en Mateo 19:14-15 “Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos. Y después de poner las manos sobre ellos, se fue de allí”. También dice en 1ra. Corintios 14:20 “Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros”.
RECUERDA, CUANDO SE HACE LA PRESENTACIÓN DE LOS HIJOS EN LA IGLESIA, LOS MISMOS SE LE ESTÁN DEDICANDO AL SEÑOR, PUES ÉL FUE QUE NOS LOS DIO. Y HABLANDO DE DEDICACIÓN, DEBEMOS NOSOTROS VIVIR TOTALMENTE DEDICADOS Y DEPENDIENTES A DIOS. ¿YA DEDICASTE TU VIDA A DIOS? ¿YA LE ENTREGASTE TU CORAZÓN A CRISTO JESÚS? ¿YA LO RECONOCISTE COMO SEÑOR, REY Y SALVADOR DE TU VIDA? ESPERO QUE LAS RESPUESTAS A TODAS ESTAS PREGUNTAS SEAN “SÍ”.
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
