
Hay una frase popular que dice “al caído, caerle”, la cual hace referencia a alguien que ha sido lastimado o rechazado, o que tal vez las cosas no le salen como espera y que la situación persiste.
Estas personas en muchos casos lo que hacen es que descargan sus emociones y angustias en los demás, haciendo que ellos se sientan incomodos o incluso molestos con esas actitudes.
La buena noticia es que esto no debe ser algo que los acompañen por toda su vida.
Es frecuente que cuando el hombre o la mujer de Dios experimentan una herida, se alejen de Dios e incluso de la gente que los ama, y esto solo significa una cosa: “problemas”.
En otras palabras, ante las situaciones difíciles se apartan de Dios y abren un espacio para que las emociones negativas, la carne y el diablo hagan de las suyas con ellos.
Hoy es un buen día para reflexionar sobre el estado de tu corazón, para revisar si hay dolor, o situaciones del pasado o algo en tu presente que te este alejando de Dios, así que, si logras percibir que tu relación con el Señor se esta enfriando, entonces debes actuar.
Dice la Palabra de Dios en la carta a los Filipenses capítulos 4, verso 7, lo siguiente, “Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. (RVC)
Cuando no hay paz en el interior de una persona comienza a crecer el caos.
Pero Dios promete que podemos recibir de Su Paz, si permanecemos conectados a Él.
Tu parte es permitir que el amor de Dios te llene, de la misma manera que cualquier niño acepta y busca a un Padre amoroso.
Cuando alguien construye esta conexión con el Padre celestial, experimenta niveles crecientes de autocontrol porque Dios le ayuda a sanar las heridas que causan que su comportamiento este fuera de control.
Deja que la Paz de Dios te llene, soltando tu angustia, molestia, incertidumbre y dolor, para que tu corazón sea guardado en Cristo Jesús.
Oremos, “Amado Padre, reconozco que me he alejado de ti, por lo tanto, te pido que me ayudes a superar mi pasado y mi presente doloroso, decido vivir de hoy en adelante contigo como mi fuente de sabiduría, amor y paz, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo, “Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4:7 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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