
La culpa total
«Así como la iglesia se somete a Cristo, de igual manera la esposa debe someterse en todo a su marido. Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella, a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios» Efesios 5:24-26
Creo que ha habido mucha incomprensión entre parejas a la hora de casarse, y me quiero referir expresamente a las parejas cristianas. Es probable que los que hayan pasado por consejería pastoral, quizás no le hayan prestado atención a un detalle.
El hombre que se casa bajo la Doctrina Cristiana, adquiere una enorme responsabilidad primeramente con Dios, y luego con su mujer. Esto de que la mujer se someta, no funciona, ni está pensado por Dios como una forma de explotación o abuso, sino todo lo contrario, es un compromiso del hombre de vivir para que esa mujer sea feliz y esté bajo su total y completa protección; así como cada cristiano y la Iglesia en su conjunto está bajo la total y completa protección de Cristo.
Por tanto, desde un tiempo para acá, he venido afirmando que cuando un matrimonio fracasa, la total y completa culpa es del hombre, que falló en su misión. Incluso cuando la mujer actuó mal, la culpa es del hombre por no mirar con quién se estaba casando.
4 Julio 2026
