
Todo pensamiento y todo plan provienen de una persona que medita sobre algo. La condición de la mente producirá buenos o malos planes y mantendrá buenos o malos pensamientos.
Por lo tanto, es muy importante revisar lo que hay en el interior del corazón.
La Biblia nos instruye al respecto; por ejemplo, en el libro de los Proverbios, capítulo 12, verso 5, se nos dice esto: “En los planes del justo hay justicia, pero en los consejos del malvado hay engaño”. (NVI)
Esta es una clara comparación entre alguien que la Palabra de Dios llama “justo” y otro alguien llamado “malvado”.
Justo es aquel que ha decidido aceptar a Jesús como su Señor y salvador, que se ha arrepentido del mal cometido y que está genuinamente dispuesto a ser un discípulo y a obedecer sus preceptos.
El malvado es aquel que planea y actúa con perversión y que tiene malas intenciones.
El mal proviene del diablo, el enemigo de nuestra vida.
Y el bien, la bondad, el amor, la verdadera justicia provienen de Dios, quien es la fuente de todo lo que es bueno.
Así que la decisión es tuya, ¿decides vivir siendo justo o vivir escuchando y haciendo lo malo?
Escoge la vida, decídete por Jesús, vive acorde con Sus principios y valores.
Aléjate de las personas malas, de quienes te quieren llevar por el camino incorrecto, con mentiras, burlas, robos, terquedad, entrando en vicios y costumbres malsanas.
Dios te ama y te quiere siendo alguien que vive en plenitud y rectitud.
Oremos, “Amado Señor, gracias por mostrarme que debo revisar el estado de mis actos y pensamientos. Renuncio al mal, a las malas amistades y decido vivir mi vida a la manera de Jesús, haciéndolo mi Señor; te pido me ayudes a ser justo y entendido en todas tus cosas. Lo pido en el Nombre de Jesús. Amén”.
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
