
El amor es la base para vivir en plenitud. ¿Cuál amor?; el que Dios nos da, que es el mismo amor que él siembra en nuestros corazones, pero que necesitamos manifestar voluntariamente.
Primero que todo, nuestra relación con el Señor debe estar basada en el amor.
Y aunque esta parezca ser una palabra difícil de entender y vivir; esta se manifestara cuando le abras tu corazón a Jesús para que él sea el Señor de tu vida.
Todos los principios bíblicos son importantes, tales como la obediencia, el servicio a los demás, el orar, el crecimiento espiritual, etc.; pero la base de todo es el amor.
Dios nos ama y nos ama con amor eterno, pero también le gusta que lo amemos y se lo demostremos.
Para muchos la única razón que los atrae hacia Él es la angustia, los problemas, las rutinas, el buscar un favor o un milagro, y aunque estas pueden ser razones válidas; el motivo más importante que debes tener para buscar al Señor debe ser el amor que sientes por él.
Piense por un instante en la persona que usted más ama, descubrirá que no buscas a esa persona solo cuando necesitas algo, sino que, incluso a veces sin razón alguna, la buscas para compartir tiempo, la llamas, o estás en contacto permanente; pero, además, sé que tú te sentirías muy triste si esa persona solo se acercara a ti por necesidad.
Medita hoy en cuanto Dios te ama, como te ha manifestado Su amor, cuantas veces te ha demostrado que eres muy importante para Él.
La Biblia, en la primera carta de Juan, capítulo 4, verso 10, dice lo siguiente “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados”. (NVI)
Ahora le motivo para que decidas fortalecer tu relación con el Señor, y que la base para construirla sea el amor que tienes por Él.
Si has perdido tu amor hacia Dios, recuerda que te hacía estar seguro lo amabas y vuelva a hacerlo. Si tu sientes que lo amas, no dejes que ese amor se apague, solo así podrás conocer toda la hermosura y grandeza de Dios. Y, si aún no has logrado amar a Dios, esta es una oportunidad perfecta para pedirle a Él que te ayude a ver Su amor para que le puedas también amar con todo tu corazón. Para esto es clave, persistir y conocer a Dios a través de su Palabra.
Oremos, “Mi Señor, insisto en amarte, y en entregarte mi vida para que Cristo gobierne en mi; establece, fortalece y manifiesta tu revelación en mi corazón, porque hoy quiero aprender mas de ti y experimentar de manera directa y personal tu amor por mi, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados”. 1 Juan 4:10(NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
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