
Hay que evitarlo
«Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos y denles enseñanzas cristianas». Efesios 6:4
Una de las cosas buenas que aprendí de mi padre fue a no hablar mucho. Pablo expresa este consejo de forma más clara en Colosenses 3:21 «Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten».
Así que aprendí de mi padre no andar con cantaletas, ni bembes como tira piedras. Si tengo que observar algo a mis hijas me pongo frente a frente, me aseguro que me está prestando atención, y les digo lo que pienso.
Mi papá, sólo me hablaba dos veces, la primera y un segundo recordatorio/advertencia. La tercera vez lo que venía era una paliza que puedo describir 50 años después, una lección aprendida para siempre, y una genuina gratitud… pero no andaba con cantaletas.
No he sido el mejor padre, pero me siento feliz de no ser padre que exaspere a sus hijas, al menos de palabras.
11 Julio 2026

