
Hacer una reflexión personal se define como, “un acto de introspección que nos permite meditar profundamente sobre un asunto o circunstancia en particular”.
A través de la reflexión personal podemos analizar, interpretar o aclarar ideas, conceptos, y el estilo de vida que llevamos, porque estos nos conducen a la toma de decisiones.
Los cristianos debemos hacer una reflexión personal permanentemente para evaluar si nuestra vida está siendo llevada acorde con la Palabra de Dios.
Hoy te invito para que hagas una reflexión sobre lo que está ocurriendo en tu vida, porque cada suceso, dificultad, o reto debe servirte para corregir, y para tomar nuevas decisiones.
Cuenta la Biblia en el libro de Job, que, aunque este hombre era “íntegro e intachable”, su vida cambió cuando tuvo muchos problemas y todos le llegaron al mismo tiempo.
Job era en ese momento un hombre importante en su comunidad, tenia un esposa e hijos, riquezas, tierras y ganados, además tenía salud.
Pero un día lo perdió todo, incluso tuvo grandes quebrantos de salud.
Experimentó la perdida de sus hijos, la pobreza, el abandono de la gente, las criticas de sus amigos, pero, en medio de su dolor, Job se vio obligado a mirarse a sí mismo de nuevas maneras; es decir, que en medio de la dificultad tuvo la oportunidad de meditar sobre Dios y su relación con El.
En la Biblia, en el libro de Job capítulo 42, verso 5, Job mismo dice “Lo que antes sabía de ti era lo que me habían contado, pero ahora mis ojos te han visto, y he llegado a conocerte” (TLA)
Al igual que Job, debes reflexionar para asegurarte de ser sensible a la dirección de Dios, de conocer verdaderamente a Dios.
Porque Él podría usar las circunstancias para alterar tu situación o incluso permitir experiencias que te obliguen a ver la vida de nuevas maneras, con el propósito de que tengas una vida de oración más intensa y hacer que profundices en Su Palabra.
Sé sensible a las cosas que Dios permite en tu vida. Pídele que te hable. Ten cuidado de escuchar a las voces de otros.
Deja que sea Él quien te enseñe, te refina, te profundice, te cambie.
Oremos, “Amado Señor, hago un alto en mi día para meditar y reflexionar sobre mi vida y mi relación contigo. Quiero conocerte más, aprender más de ti, permíteme ir mas profundo en el conocimiento y revelación de Tu Palabra. Te pido que tu Santo Espíritu me ayude a crecer y a recibir mayor revelación de tus planes y propósitos, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “Lo que antes sabía de ti era lo que me habían contado, pero ahora mis ojos te han visto, y he llegado a conocerte”. Job 42:5 (TLA)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
