
En todas las esferas de la vida se establece que hay poder en la unidad; un equipo deportivo, o una empresa o un grupo de personas unido alcanza victorias que no las alcanzarían sin unidad.
Igualmente pasa en las familias, es decir, que una familia unida alcanzará a vivir mejor y a producir mejores resultados como familia; que una en la que reine la desunión y la diversidad de planes individuales.
Ahora, imaginemos a una familia unida que también comparta una sola fe, puesta en Jesús, en el evangelio de Juan, capítulo 17, verso 22, dice así, “La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno”. (RVR60)
En este verso se establece un principio poderoso, dice que en el cielo hay unidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, esta perfecta unidad es la que el Señor quiere traer a la tierra, a nosotros como sus hijos e hijas.
La Gloria de Dios es puesta en familias que están unidas en amor; que tienen a Jesús en el centro de sus vidas; y cuando esto ocurre hay una gran sinergia que activa las bendiciones de Dios para todos.
La familia es muy importante para Dios, porque él mismo la diseñó, por lo tanto, si unidos nos dedicamos a él, teniendo el mismo entendimiento, los mismos planes y siguiendo una misma visión apoyados en la fe, alcanzaran grandes logros en esta vida y en la venidera.
La palabra “gloria” de este verso significa: “brillo, presencia o esplendor de Dios”; así que cuando se cuenta con la “gloria de Dios”, se tiene el brillo y la presencia de Dios que hace que la manifestación de las cosas sobrenaturales se hará visibles en la tierra.
Cuando en la unidad familiar hay gloria de Dios, el poder de restauración, el perdón, el gozo, la paz y todo el contenido del fruto espiritual se manifestará para crecer juntos apoyándose los unos a los otros.
Te invito para que seas intencional en unir a tu familia, que seas un ejemplo del poder de Dios para unificar el hogar en torno a la fe puesta en Jesús para que la Gloria de Dios inunde sus vidas.
Oremos “Amado Señor, pongo ante tu altar a mi familia, a cada uno de ellos. Te pido que me ayudes a ser un reflejo tuyo, que pueda gestionar la unidad en el amor, para que Jesús sea el centro de nuestras vidas y que así, Tu voluntad, Planes y Tu Gloria se haga manifiesta en todos, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno”. Juan 17:22 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
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