
Estar bien hoy no es garantía de estar bien mañana, pero esto también es real al revés, es decir, que estar mal hoy no significa que se estará mal para siempre.
En La Biblia ambos casos se ven reflejados en la vida de Job, quien al estando en su mejor momento de su vida, es decir, sus hijos e hijas estando saludables, su relación conyugal funcionando bien, su situación económica inmejorable, e incluso su influencia en la sociedad siendo muy poderosa.
Pero de un día para el otro su condición cambió totalmente; podríamos decir que “su vida se derrumbó” completamente, pasando de estar muy bien a estar muy mal.
Sufriendo mucho por su condición de quebrantamiento de su salud, dolido emocionalmente por la muerte de sus hijos e hijas, agobiado por su bancarrota económica y para rematar este hecho, sufrió el abandono de sus familiares y amigos, y su corazón se encontró en ese momento con un intenso anhelo para que todo volviera a la normalidad.
Job se lamenta por su situación difícil, sufre con ansiedad que lo agobia, el dolor de su enfermedad es como una condena diaria, por lo tanto, anhela volver a sentir la bondad y la misericordia de Dios todos los días.
Job está añorando el pasado cuando la vida era buena; pero sufre por su miserable presente y por lo tanto, no podía ver el futuro con optimismo.
La peor parte para Job, como suele ser cierto para muchos de nosotros, es que no recibe respuesta de Dios.
A pesar de todas las preguntas de Job y todo su dolor y todas sus protestas, Dios está total y angustiosamente silencioso.
Tal vez tú, o alguien cercano a ti, se encuentra en esta condición, pasando un tiempo difícil y sintiendo que Dios esta lejano, pero hay esperanza.
A Job, finalmente, Dios le responde. Y esta respuesta llega en una forma inesperada, tal y como lo expresa el Libro de Job, capitulo 38, verso uno en el que dice que, “Entonces el Señor respondió a Job desde el torbellino …” (RVC)
Job se sintió derrotado, sin fuerzas y sufriendo en medio de un torbellino de malas situaciones sobre su vida. Y surge la pregunta ¿Dónde estaba Dios en medio de este caos?; la respuesta es: Él también estaba en el torbellino.
Todos enfrentaremos períodos de sufrimiento. No hay nadie que, en algún momento, no pueda identificarse con el sufrimiento de Job. Pero es la realidad: “en medio del torbellino, Dios se manifiesta”. Con Job se gestó la reconciliación, se rompió la atadura y se alcanzó la libertad.
Tal y como se relata en el Libro de Job capítulo 42, versos 12 al 13, que dice así, “Y el Señor bendijo a Job con mayores riquezas que las que tuvo al principio, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, y además tuvo siete hijos y tres hijas”.
Tu buena situación de hoy no es garantía de una buena situación futura, pero tu mala situación de hoy tampoco es una prueba de que te va a ir mal en el futuro, la única certeza está en colocar nuestra vida en las manos de Dios, porque solo Él puede cambiar las situaciones, y traer paz, sanidad y restauración a tu vida
Oremos “Amado Padre Celestial, en este momento y en la situación en la que me encuentro hoy, entrego y reconozco el señorío de Jesús. Gracias, Señor por amarme y darme el regalo de este día. Gracias por entrar en el torbellino, en el caos y la confusión en que nos me pueda encontrar hoy, dame la fe suficiente para aferrarme a ti, guíame por Tu camino, condúceme con Tu verdad y dame Tu revelación, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Y el Señor bendijo a Job con mayores riquezas que las que tuvo al principio, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, y además tuvo siete hijos y tres hijas”. Job 42:12-13
Buen Dia
Juan C Quintero
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