
Están contaminadas
«¿Será posible que sean tan tontos? Después de haber comenzado su nueva vida en el Espíritu, ¿por qué ahora tratan de ser perfectos mediante sus propios esfuerzos? ? ¿Acaso han pasado por tantas experiencias en vano? ¡No puede ser que no les hayan servido para nada!» Gálatas 3:3-4
Ese texto pertenece a la Nueva Traducción Viviente, por otro lado, la Traducción En Lenguaje Actual nos entrega esta versión: «Y si esto fue así, ¿por qué no quieren entender? Si para comenzar esta nueva vida necesitaron la ayuda del Espíritu de Dios, ¿por qué ahora quieren terminarla mediante sus propios esfuerzos? ¿Tantos sufrimientos, para nada? ¡Aunque no creo que no hayan servido de nada!».
Me encanta cruzar varias traducciones de Las Escrituras, porque pronto comienzan a surgir detalles muy esclarecedores. Algo llamativo en cualquiera de las traducciones, y no puede ser de otra manera, es que, como quiera que se lea, queda claro que el hombre sólo puede alcanzar salvación con la ayuda de Dios.
La ayuda de Dios es lo que define el resultado, es la condición Sine Qua Non, es el requisito obligatorio. Las obras hay que hacerlas. De hecho, el que no las hace muestra que no es de Dios, y no está con Dios. Pero no son moneda de cambio, porque están contaminadas.
19 Enero 2026

