
«Hijos, obedezcan a sus padres. Ustedes son de Cristo, y eso es lo que les corresponde hacer. El primer mandamiento que va acompañado de una promesa es el siguiente: «Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. Así les irá bien, y podrán vivir muchos años en la tierra». Efesios 6:1-3
Cuando yo comencé a leer la Biblia, y leí los pasajes que mostraban la interacción del Señor Jesucristo con su madre biológica, y su padrastro, mi incomprensión espiritual me hacía pensar que el Señor “se ponía malcriao” con ellos.
«¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo estar en la casa de mi Padre?» Lucas 2:39, no parecía una respuesta afable hacia unos padres angustiados que lo buscaban. «Jesús le respondió: —Madre, ese no es asunto nuestro» Juan 2:4 (TLA*), tampoco parecía ser muy obediente.
Aparte de los inconvenientes de las traducciones, pasaba que el Señor Jesucristo tenía un Padre en los Cielos, al que se debía primero que a los terrenales, como expresa en Lucas 2:39. Con todo, el Señor siempre cumplió con sus padres terrenales, tanto así que eligió ser ayudante de José hasta los 30 años; estoy seguro que incluso sin disfrute de salario.
Por otro lado, siempre he visto que a todo el que honra a sus padres le va bien y vive muchos años en prosperidad y salud.
10 Julio 2026
TLA = Traducción En Lenguaje Actual

