
Varios años atrás en la casa de mis padres había un par de pericos enjaulados. Sus nombres eran Piolín y Silvestre. En cuanto a cuidado y alimentación no podía haber queja. Mi madre los cuidaba y protegía mucho. Su cuidado era tanto que un día se salieron de la jaula en horas de la mañana y ya en la tarde oyendo a mi madre llamarlos entraron nueva vez a la jaula por cuenta propia. Prefirieron renunciar a la libertad por mantener el cuidado y alimentación seguros.
La Palabra de Dios dice en Gálatas 5:1 “Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud”. También dice en 2da. Corintios 3:17 “Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad”. Además dice en Juan 8:32,36 “Y conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres. (…) Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres”.
RECUERDA, PIOLÍN Y SILVESTRE PREFIRIERON ESTAR PRESOS O ENJAULADOS EN VEZ DE ACCEDER A SU LIBERTAD. NOSOTROS DEBEMOS VENIR A CRISTO Y OBTENER LA VERDADERA LIBERTAD Y ASÍ DEJAR DE SER ESCLAVOS DEL PECADO. NO ACEPTEMOS QUE UN PLATO DE LENTEJAS SUSTITUYA NUESTRO PROPÓSITO O NUESTRA VIDA CONSAGRADA AL SEÑOR. ¿YA TIENES A CRISTO JESÚS EN TU VIDA?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
