El Versículo del Día – Juan 1:29 RV60
Versículo Bíblico
“Al día siguiente vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” – Juan 1:29 (Reina-Valera 1960)
Reflexión
En este versículo, Juan el Bautista reconoce a Jesús como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. El simbolismo del cordero en la cultura judía se refería a un sacrificio que se ofrecía como expiación por el pecado. Juan el Bautista entendió que Jesús era el sacrificio perfecto, que iba a morir por los pecados del mundo y que, a través de su muerte y resurrección, nos ofrece la salvación y el perdón.
Jesús es el Cordero de Dios, el sacrificio perfecto que nos libera del pecado y nos da la vida eterna. Él es la única forma de acceso a Dios, y solo a través de Él podemos encontrar la verdadera paz y salvación. Al aceptar a Jesús como nuestro Salvador y Señor, podemos experimentar la transformación y la vida abundante que Él nos ofrece.
Oración
Padre Celestial, hoy te damos gracias por el regalo de tu Hijo Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Te pedimos que nos ayudes a aceptar a Jesús como nuestro Salvador y Señor, y que experimentemos la transformación y la vida abundante que Él nos ofrece. Ayúdanos a vivir en obediencia a tu voluntad y a compartir la verdad del evangelio con los demás. En el nombre de Jesús, Amén.
