
Al igual que muchas piedras preciosas, las perlas son costosas debido a su rareza, así como también las perlas no se crean sin un precio, sino que son el resultado de un largo y arduo proceso involucrado en su creación y adquisición.
Una ostra, almeja o molusco responde a un irritante intruso que intenta adherirse a su tejido blando interno envolviéndolo en un saco de capas pelosas.
Luego continúa creando nuevas capas de recubrimiento hermosas.
Con el tiempo la perla es creada y finalmente es pescada, para que pueda ser admirada y vendida por su belleza.
Quizás por eso me llama la atención que el Reino de Dios sea comparado con una perla en la parábola que presenta Jesús en Mateo Capitulo 13, versos 45 al 46, cuando dijo “También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que busca buenas perlas, y que cuando encuentra una perla preciosa, va y vende todo lo que tiene, y compra la perla”.
Pensemos en eso… Algo doloroso se transforma en algo hermoso, valioso y admirable. Ya que todos también todos los seres humanos pasamos por momentos dolorosos, creo que esta es una invitación para que tengamos una intimidad más profunda con Jesús.
Es claro que hay áreas en las que tenemos dificultades, incluso grandes dificultades, ya sea en el campo financiero, por una relación rota, por heridas del pasado sin sanar, tal vez por las presiones actuales en la familia, o por enfermedades; en otros casos pueden ser las adicciones, o las tentaciones, etc.
Las personas responden a estas situaciones de varias diferentes maneras. A veces se trata de escapar de ellas, negando su existencia.
Otros buscan alivios temporales, en las distracciones o en las reuniones sociales, las cuales al final terminan siendo destructivas.
Pero existe una oportunidad poderosa, y es la encontrar en Cristo las respuestas.
En el corazón de un Cristiano mora Jesús, por lo tanto, puedes buscar respuestas en la alabanza y por medio de la acción de gracias al Señor.
Puedes dejar todo para que el Rey de Reyes y Señor de Señores te ayude a salir de las preocupaciones, porque ¡cuando invitas al Señor, invitas a Su Reino!
Esta es una invitación para que seas consciente de lo valioso que es Su Reino, lo que significa que estarás dispuesto(a) a abandonar todos los demás “objetos de valor” para ver el valor infinito e inconmensurable del Reino de Dios expandiéndose en nuestros corazones.
¡Dios quiere establecer Su Reino en y a través de nosotros!, por lo tanto, si llegas a darte cuenta de esto, si la revelación llega a tu vida, el potencial del Reino se expandirá en tu corazón y en tu mente.
Así comenzaras a priorizar el cómo gastas el tiempo, la energía y tu enfoque; esto es equivalente a “vender todo lo que tengas” para hacerle espacio, a la valiosa perla de infinito valor que es “el Reino de Dios” con Jesús a la cabeza, para que tus prioridades cambien y te centres en vivir a la manera de Dios todos los días.
Oremos “Amado Señor, te pido perdón por sobreestimar los “tesoros del mundo”, como la comodidad, la facilidad, la fama, el placer y tener todo lo que quiero. Por favor, abre mis ojos y mi corazón para valorar con mayor precisión a Tu Reino. Enséñame a vivir en la verdad de Tu Palabra, a comprender las promesas y a darte alabanza en medio de cualquier dificultad en la que me encuentre, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que busca buenas perlas, y que cuando encuentra una perla preciosa, va y vende todo lo que tiene, y compra la perla”. Mateo 13:45-46 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
