
«Estos dos casos pueden servirnos de ejemplo. Las dos mujeres representan dos pactos. Agar representa el pacto del monte Sinaí, que está en Arabia, pues todos sus descendientes nacen siendo esclavos. Ese monte representa a la ciudad de Jerusalén y a todos los que viven como esclavos de la ley. Pero Sara representa al nuevo pacto, por el cual pertenecemos a la Jerusalén del cielo, la ciudad de todos los que somos libres» Gálatas 4:24-26
Todo lo que Dios ha hecho desde el Principio, tiene su porqué y su propósito. Esto es maravilloso para nosotros. Es un rompecabezas muy preciso, en donde cada pieza no se repite.
La Promesa de Dios en el mismo escenario de la Caída en el huerto del Edén; la elección de los profetas; el establecimiento de un Pueblo que fuera depositario de la Ley; el propósito de esa misma Ley; la llegada de Cristo al mundo y Su Obra Redentora; la continuidad de aquel Pueblo en la Iglesia de Cristo; y la consumación pendiente que está de hecho en curso y que terminará en un Reino Consumado (porque establecido ya está), son todos hechos tan bien planeados y ejecutados, que inundan mi espíritu de admiración, asombro y actitud de adoración a Dios.
Ciertamente, el Señor sabe lo que hace.
23 Febrero 2026

