
Solo quienes no esperan nada nunca se
desilusionan. Solo quienes nunca lo intentan,
jamás fracasan. Cualquiera que está alcanzando
algo en la vida se está al mismo tiempo arriesgando
el fracaso. Pero es mejor fracasar tratando
de hacer algo, que no fracasar sin hacer nada.
El perezoso desea y nada alcanza, mas los
diligentes serán prosperados.
Prov. 13:4
