Jesus vino a este mundo como hombre, y
experimentó tanto la debilidad como el temor
humano. Cuando estuvo en el Getsemaní;
oró para que , si era posible, esa copa pasara
de Él (Tener que morir en la cruz), pero no
buscaba hacer su propia voluntad, sino la del Padre.
¡Cuán grande amor y misericordia tuvo Nuestro
Señor en ocupar nuestro lugar en la cruz del
calvario para darnos vida eterna.
“A Él sea la gloria por los siglos de los siglos”.
..El Cordero que fue inmolado es digno de tomar
el poder…la honra, la gloria y la alabanza.
Apocalipsis 5:12
