Cantando podremos desechar más fácilmente nuestras preocupaciones que pensando acerca de ellas. Los pájaros son los que cantan más temprano y, ciertamente, no tienen preocupaciones.
Cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y de los montes de Seir que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.
2 Crónicas 20:22

