o la pereza de manera que siempre
esté listo para llevar tu mensaje.
Tu necesita nuestra disposición
a servir, sin esperar alabanza,
ni reconocimiento de los hombres.
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo,
como si Dios rogase por medio de nosotros;
os rogamos en nombre de Cristo:
Reconciliaos con Dios.
2 Corintios 5:20
