a la meditación, a la reflexión pues no existe persona
más humana y más llena de amor que nuestra madre,
por ello debemos amarla, cuidarla, mimarla, obedecerla,
respetarla. No sólo en ese día debemos decirle
cuanto las amamos o las necesitamos y olvidarnos de ella
por el resto del año, es un día para homenajearla, para decirle
cuan importante son para nosotros. No malgasten su amor
hacia su madre con regaños, pleitos o malos entendidos,
recuerden un día ella no va estar y será muy tarde para
decirle cuanto la amaba, ahora es el tiempo.

Amado Dios ayúdame cada día amar, respetar y
valorar al instrumento que tu usaste para que mis
ojos vean la luz de este mundo, quienes como ellas
las cuales dan el todo por todo por nosotros.
Alégrense tu padre y tu madre,
Y gócese la que te dio a luz.
Proverbios 23:25
