cuando no tiene miedo de recibir,
cuando la caracteriza la alegría,
cuando enfrenta la tristeza,
cuando domina la ira.
Vestíos, pues, como escogidos de Dios,
santos y amados, de entrañable misericordia,
de bondad, de humildad, de mansedumbre,
de paciencia.
Col. 3:12
