para ayudar a los demás, pero creo que con la
fortaleza de Dios podemos hacer mucho más de lo
que imaginamos. Dios se complace cuando brindamos
amor y compasión, sin importar lo insignificante
que puedan parecer nuestras acciones.
Dios nos llama a cada uno de
nosotros a mostrar Su amor al mundo.
De cierto os digo que en cuanto lo hiciste a
uno de éstosmis hermanos, a mí
me lo hicisteis.
Mateo 25:40
