la barrera del miedo a lo desconocido, el nuevo mundo – América,
no hubiera sido descubierto. Los aviones y satélites no estarían
surcando los cielos ahora; no hubiéramos visto los automóviles
y estaríamos moviéndonos a caballo todavía. Ni aún eso,
porque domar un potro y montarse en él supone un riesgo,
un lanzarse a lo desconocido. Existe en el ser humano
un deseo profundo de realizarse, extender su dominio
en todas las áreas de la existencia. Reprimir esto es
hacernos inhumanos.
Jesús te dice hoy que rompa la barrera a ese
miedo y que busque de Su presencia,
Él quiere ser tu amigo y enseñarte
la grandeza de Su Reino.

Yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye
mi voz y abre la puerta, entraré a él
y cenare con él y él conmigo
Apocalipsis 3:20
