A menudo, Dios utiliza a las personas que nos rodean
para hacernos sentir su amor, su consuelo y su gracia.
A través de cada gesto de bondad, cada palabra de
aliento y cada acto de servicio, Él nos recuerda que
nunca estamos solos y que su amor
nos acompaña continuamente.
Sobrellevad los unos las cargas de los otros,
y cumplid así la ley de Cristo.”
Gálatas 6:2
