Al despertar cada mañana, debemos sentirnos
agradecido de Dios, por Su amor y misericordia para
con nosotros, entendiendo que no somos cualquier cosa,
porque El no hace porquería, nuestro nacimiento
no fue un error o infortunio. Si estemos todavía
de pies, no es una casualidad de la naturaleza es
porque Nuestro creador tienes planes
para nuestras vidas.
Mi amado Jesus, mi redentor gracias por darme la
oportunidad de ver un nuevo día. Te pido me des
la sabiduría para cumplir con los propósitos que
Tú tienes para mí, quiero hacer Tú voluntad.
Yo soy tu creador, te cuidé,
aún antes de que nacieras.
Isaías 44:2
