Jesus tomo y bebió la copa de la ira de Dios,
en nuestro lugar, al sufrir y morir en la cruz.
Así abrió el camino de la salvación para todos
los que ponen su fe en El. ¿Estoy yo siendo
agracedid@ por ese sacrificio en la cruz,
adorando y glorificando Su Nombre?
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
Mas a todos los que le recibieron, a los que
creen en su nombre les dio potestad de ser
hechos hijos de Dios.
Juan 1:11-12
