Amado, Dios, ayúdame a recordar lo importante que es orar.
Usando la oración modelo la cual nos enseñó tu Hijo Jesus:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra. El pan nuestro de cada día,
dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas, como
también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
No nos dejes caer en tentación, más líbranos del mal,
porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria,
por todos los siglos. Amén.
Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar,
y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
Señor, enséñanos a orar.
Lucas 11:1
