oportunidad para clamar a Dios y meditar sobre lo
que estamos enfrentando. Si estamos pasando por
una situación difícil, de aflicción, de quebranto
o dolor, consientes y creyendo en su palabra,
humillémonos delante de su presencia porque
ahí recibiremos el poder y la fortaleza para
seguir luchando. NO olvides que Dios está
cerca de los que buscan y atento para
escucharlos y salvarlos
de cualquier situación.

Claman los justos, y Jehová oye,
y los libra de todas sus
angustias.
Salmos 34:17
