tales como, las aves del cielo, los lirios
del campo, y la hierba perecedera, para probar la
providencia divina: existen porque Dios les da
la vida sin que ellos se la pidan. Si esto lo
hace en los reinos animal y vegetal, cuánto más
no hará por los suyos, que fueron hechos a
imagen y semejanza suya, y que han
sido redimidos por la sangre
de su Hijo Jesus.

Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan,
ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con
toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si así
viste Dios la hierba que hoy está en el campo,
y mañana es echada al horno,
¿Cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
Lucas 12:27-28
