Eres súper especial para Dios, que Él se goza cuando te ve
sonreír y se siente triste cuando te ve llorar, Él es quien
renueva tus fuerzas y tu fe, y si Él cuida de las aves,
las cuales Él las alimenta, las viste, imagina
lo que El hará por ti, que eres su hijo amado,
avanzas, no te detenga solo falta un poquito.
Mirad las aves del cielo, que no siembran,
ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro
Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros
mucho más que ellas?
