Cuando veas que la tempestad se levanta
Alrededor tuyo, busca a Dios, confía en
El y pídele que haga Su perfecta voluntad
en tu vida, porque solamente ahí
podrás permanecer seguro y disfrutar
de su paz. Aleluya!
Tú guardarás en completa paz a todo aquél
cuyo pensamiento en ti persevera,
porque en ti ha confiado.
Isaías 26:3
