sino por lo que es; nadie vale por
lo que hizo, sino por lo que hace;
nadie vale por que dijo,
sino por lo que dice.
Nuestro Dios es un Dios de grandes
oportunidades y nuevos comienzos.
Un corazón contristo y humillado
él no lo desprecia, solo ven a Él.

Yo estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y abre la puerta,
entraré a él y cenare con él y él conmigo.
Apocalipsis 3:20
