Mucha gente se preocupa por buscar en
Jesús la sanidad de su cuerpo sin tomar en
cuenta que lo más importante es buscar
la salvación de su alma; pero qué
bueno que el Señor no se equivoca,
El da lo que cada uno necesita.
¿Qué es más fácil, decir al paralítico:
Tus pecados te son perdonados, o decirle:
Levántate, toma tu lecho y anda?
Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre
tiene potestad en la tierra para perdonar pecados
(dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate,
toma tu lecho, y vete a tu casa.
Marcos 2:9-11
