Al momento de pedir una petición debemos,
aceptar como repuesta la voluntad perfecta
de Dios en nuestras vidas. Nosotros conocemos
el presente pero El Señor conoce el futuro.
Amado Dios, ayúdame a entender que tu
deseas lo mejor para mí, reconociendo
que todo obra para bien,
tu tiene todo bajo control. Amen
Sabemos, además, que a los que aman a Dios,
todas las cosas los ayudan a bien, esto es,
a los que conforme a su propósito son llamados.
Romano 8:28
