Qué bueno es saber que Dios nos ama
incondicionalmente, así como nosotros amamos
a nuestros hijos, aun cuando ellos hacen algo
incorrecto… no por ello dejamos de amarlos.
Gracias, Señor por amarme aun sin merecerlo.
Gracias Padre Celestial, darnos a tu Hijo Unigénito.
¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le
pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un
pescado, le dará una serpiente? Pues si
vosotros siendo malos, sabéis dar buenas
dadivas a vuestros hijos, ¿Cuánto más
vuestro Padre que está en los cielos dará
buenas cosas a los que le pidan?
Mateo 7:9-11
