La actividad no es logro. Trabajar duro no significa resultados.
No debemos preguntarnos si estamos ocupados, sino en qué
estamos ocupados. Servimos a un Dios que
le interesa en resultados.
Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo
en Cristo Jesús. Y por medio de nosotros manifiesta
en todo lugar el olor de su conocimiento.
2da Corintios 2:14
