
A mí me gustan mucho los deportes. Uno de mis favoritos es el futbol americano. En ese deporte, el jugador más importante es el mariscal de campo o quarterback. Ese jugador es el encargado de realizar los pases a los receptores y movilizar la ofensiva. El resultado de los encuentros depende mucho de la calidad que tenga este jugador. Los jugadores y el resto de la ofensiva le tienen mucho respeto y confianza a su mariscal de campo. Pero hoy quiero hablarte de otro tipo de Mariscal de Campo.
La Palabra de Dios dice en Proverbios 3:5-8 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos”. También dice en Proverbios 22:17-19 “Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, y aplica tu corazón a mi conocimiento; porque te será agradable si las guardas dentro de ti, para que estén listas en tus labios. Para que tu confianza esté en el Señor, te he instruido hoy a ti también”.
RECUERDA, ASÍ COMO LOS RECEPTORES CONFÍAN EN SU MARISCAL DE CAMPO, MUCHO MÁS NOSOTROS DEBEMOS DEPOSITAR NUESTRA CONFIANZA EN DIOS. DEBEMOS DEJAR QUE ÉL DIRIJA NUESTRAS VIDAS, DEJAR QUE ÉL SEA NUESTRO MARISCAL DE CAMPO. CONFIAR EN QUE LOS PASES QUE NOS LANCE SERÁN LO MEJOR PARA NOSOTROS. PARA ELLO, ES IMPRESCINDIBLE ACEPTAR A CRISTO JESÚS COMO SEÑOR, REY Y SALVADOR DE NUESTRAS VIDAS. ¿YA LO TIENES CONTIGO?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
