
EL CASTILLO DE ARENA
Cuando uno es niño y va a la playa una de las cosas que más le gusta hacer es construir un castillo de arena. El castillo, por más que se haya hecho bien, llega un momento que deja de ser, que las mismas olas de la playa se encargan de destruirlo. Eso sucede porque está fundado en la arena y no en un material más resistente o más sólido.
La Palabra de Dios dice en Mateo 7:24-27 “Por tanto, todo el que oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la Roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la Roca. Pero todo el que oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y esta se derrumbó, y grande fue su ruina”.
RECUERDA, DEBEMOS CONSTRUIR NUESTRO CASTILLO SOBRE LA ROCA QUE ES CRISTO JESÚS. NUESTRA VIDA DEBE DE ESTAR FUNDADA EN ÉL Y PARA QUE ESTO SUCEDA, DEBEMOS RECONOCERLE COMO SEÑOR, SALVADOR Y REY PERSONAL. ¿YA LO TIENES EN TU VIDA?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
