
El amor es la expresión esencial de la Navidad. Dios nos dio el regalo más grande que se pueda recibir, la más grande expresión de amor jamás dada, enviada para todos nosotros. Dios nos dio a su hijo; podemos deducir entonces que la Navidad es básicamente un tiempo de Amor, para recordar que Dios nos amó, nos ama y nos amará siempre.
Este amor es motivo de fiesta y de celebración, de reunirnos para darle gracias al creador por la redención en Jesús. Te invito para que te hagas las siguientes preguntas en esta temporada ¿Puedo tomar un momento para Jesús en estos días en honor de su venida al mundo?, ¿Puedo invertir un minuto diario para permitir que el Señor me diga cuanto me ama?
Somos tan importantes para Dios que Él se hizo como hombre para que tú y yo pudiéramos recibir Su amor, Su salvación y Su gracia. Quiero que sepas ¡Tú eres muy importante para Dios!
En la Biblia en el evangelio de Juan, capitulo 3, verso 16, dice “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (RVR1960)
Navidad es tiempo de amor por eso toma tiempo también para ser expresión de amor para los demás; muéstrale amor a tu familia, a tu cónyuge dile palabras que expresen el amor que le tienes, a tus hijos recuérdales cuanto les amas, a tus padres llámalos para hacerles saber que son importantes para ti, a tus hermanos abrázales, quizás sea lo único que necesiten.
A tus amigos bendícelos con palabras de ánimo y diles lo importantes que han sido para tu vida. Déjate amar por Dios y ama a todos a tu alrededor, así veras que esta navidad será especial y diferente para ti.
Oremos: Padre, gracias por el amor que me has mostrado al enviar a tu hijo Jesús a la tierra, quiero dedicarte todos los días un tiempo especial para conocerte más; gracias por tu amor inmenso y el regalo de la vida eterna. Hoy te pido que me des fortaleza para amar a los demás como tú me has amado, lo pido y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” Juan 3:16 (RVR1960)
Buen Dia
Juan C Quintero
