
«Sin embargo, los que dependen de la ley para hacerse justos ante Dios están bajo la maldición de Dios, porque las Escrituras dicen: «Maldito es todo el que no cumple ni obedece cada uno de los mandatos que están escritos en el libro de la ley de Dios». Gálatas 3:10
Si los gálatas se habían dejado influenciar por los judaizantes, pretendiendo que, aparte de Cristo, también había que cumplir la Ley de Moisés, sin saberlo, se habían metido en un gran problema. La Traducción En Lenguaje Actual nos da esta versión de la primera oración del versículo 10: «Corren un gran peligro los que buscan agradar a Dios obedeciendo la Ley».
El problema con la Ley, es decir, el problema para nosotros es que no podemos cumplirla perfectamente, por eso el Señor no puede declarar justo a nadie por medio de la Ley. Pero al mismo tiempo designó a Cristo para que la cumpla perfectamente y nos transfiera Su justicia a nosotros, terminando nosotros “hallados justos” delante de Dios. ¡Oh cuan grande es la Salvación de nuestro Dios!!.
Entiendo ahora la insensatez de querer salvarme por mis propios medios, cuando ya Dios me ofrece la justificación en Cristo Jesús. Y una vez siendo de Cristo, entonces las obras que yo me esfuerce y logre cumplir, sean mi testimonio, mi muestra de que soy de Él, y de que quiero agradarle. Pero sin esa presión aplastante de que de eso depende ni mi relación con Dios, ni mi destino eterno.
25 Enero 2026

