Demasiada miel empalaga

Hay veces que las personas absorben tanto de una amistad que apenas comienza. ¡Cuidado! No trates de absorber lo que todavía no se te ha dado. Es como el jugo que ya se acabó del vaso en el que tomas y aun así continúa tratando de absorber con el sorbeto haciendo ruidos desagradables que le molesta al del lado o a tu amigo. (Para los que no saben, el sorbeto o sorbete sirve para absorber líquidos de algún recipiente, vaso o botella). Cuando se te brinda la oportunidad de una nueva amistad, ve paso a paso respetando el espacio de la otra persona. Para ganarse un amigo, no es necesario que le cuentes toda tu vida en un día. Esto puede ponerte en riesgo (o en múltiples riesgos de ser clasificado como hablador (a) porque si con tantas facilidad puede decir todo lo tuyo, entonces qué se espera de cuando te toque hablar de los demás.
Porque: “El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño” (1 Pedro 3:10). La palabra del Señor nos habla acerca de la miel y nos advierte que el comer tanta puede producir un gran malestar. ¿Hallaste miel? Come lo que te basta, no sea que hastiado de ella la vomites. Detén tu pie de la casa de tu vecino, no sea que hastiado de ti te aborrezca” (Proverbios 25:16-18 (RVR1960).
“Si encuentras miel, no te empalagues; la mucha miel provoca náuseas. No frecuentes la casa de tu amigo; no sea que lo fastidies y llegue a aborrecerte” (Proverbios 25:16-18 NVI).
Si encuentras miel, no comas demasiada; la mucha miel empalaga. Con los amigos, guarda tu distancia; visitarlos demasiado ya es molestia” (Proverbios 25:16-18 TLA).
Por: B. Flores
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