
Hay un dicho popular que dice “no hay nada gratis en esta vida, todo tiene un costo”, y es verdad, todo lo que pasa en el plano natural está motivado por algún interés particular.
Pero con Dios no es así, Él creó todas las cosas para que nosotros las disfrutáramos y las usáramos.
El creó el aire que respiras, la naturaleza que admiras, los días para estar activos y las noches para descansar, pero también Dios te creó a ti con propósito y con dones y talentos.
Todo lo que está escrito en Su Palabra ha sido decretado para nuestro bienestar.
Él es un Dios muy bueno, por lo tanto, todo lo que nos pide y nos da es para que nosotros lo activemos, lo creamos y lo apliquemos.
Pero es importante que sepamos que Él quiere que seamos un reflejo de su amor por nosotros. En Jesús tenemos el mejor y más perfecto ejemplo.
El Señor Jesús les dijo a sus discípulos que usaran sus dones para el servicio de los demás, es por eso por lo que al final del versículo 8 del capítulo 10 de Mateo, el Señor termina diciendo, “…Den gratuitamente lo que gratuitamente recibieron.”. Mateo 10:8 (RVC)
Si Dios nos ha amado tan profundamente, nosotros también debemos amar profundamente, así como Su amor por nosotros es gratuito, debemos darlo gratis también.
Es clave que todo cristiano sepa que una de las mejores formas de ver la manifestación de las promesas de Dios en su vida es sembrando una semilla de amor en los demás, ¿Cómo?, por medio de dar de nuestro tiempo, usando nuestros talentos, compartiendo nuestros recursos; apoyando a las misiones, o a los ministerios en las congregaciones.
Porque cuando somos obedientes a Dios, se cumple lo que está establecido en el libro de los Salmos, capítulo 1, verso 3 que dice, que quien es fiel a Dios “Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!”
Servimos y damos por amor porque Dios nos amó primero.
Él quiere que amemos sirviendo a los demás con alegría y sin esperar nada a cambio.
Hoy, te animo a para que busques formas de servir, de dar y de amar a los demás, que sean como semillas que sabes que darán fruto en esas vidas, porque tú eres alguien que está plantado con tu fe puesta en Jesús, y sabes que Él nunca te dejará ni te abandonará.
Oremos, “Amado Padre celestial, gracias por ser generoso, por amarnos tanto que nos has dado tanto sin merecerlo. Vivo para honrarte y para ser obediente a Tu Palabra, daré de gratis lo que gratuitamente he recibido, serviré y ayudaré al necesitado, daré mi tiempo y talento para que tu obra siga progresando, lo declaro en el Nombre de Jesús. Amén.”
Versículo “…Den gratuitamente lo que gratuitamente recibieron.”. Mateo 10:8 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
