
¿Alguna vez te has preguntado, para qué sirve o cuándo usaré esto que he estudiado?. La verdad es que es fácil dejar pasar el conocimiento si no creemos que será útil en nuestro día a día.
Claro está que estudiar para un examen de alguna materia en el colegio o en la universidad es muy diferente a estudiar la Biblia, pero cuando leemos la Biblia, nos encontramos con verdades que podemos aplicar a nuestra vida y a las circunstancias que experimentamos.
Es por medio de la Palabra de Dios que obtenemos conocimiento y sabiduría, pero lo más importante es evaluar qué es lo que estamos haciendo con ese conocimiento y sabiduría.
Cada cosa que conocemos, lo que tenemos como certeza en nuestra vida genera en nosotros una gran responsabilidad, “servir a un bien mayor”. Somos responsables de lo que sabemos. ¡Qué rol tan importante y poderoso tenemos!
En otras palabras, lo que Dios nos enseña debe servir para que se produzcan cambios en ti y para que dejes una huella en la vida de los demás, una tan grande que los inspire a conocer más de Dios.
En el libro de los Proverbios, capítulo 24, verso 14, dice así, después de que Salomón hablara de lo buena que es la miel para disfrutarla, “Así de dulce te será la sabiduría. Si la encuentras tendrás tu recompensa, y al final tu esperanza no se verá frustrada”. (RVC)
Crecer en sabiduría es verdaderamente algo dulce, pero también, cuando la hallamos, tenemos la responsabilidad personal de hacer lo correcto y de guiar a otros para que también hagan lo que es correcto.
Al poner en práctica y usar la sabiduría que hemos recibido y al compartirla con otros, se bendice nuestra vida y por lo tanto la vida de quienes nos rodean.
Aunque que esto pareciera ser una gran responsabilidad, debemos tener la certeza de que el Señor nos respalda para actuar acorde con su perfecta sabiduría.
Así, que no te inquietes por lo que los demás puedan decir, o por quienes se burlan de tu fe, más bien, afirma tu fe, sigue adelante, porque de esta manera verás el respaldo del Señor.
Deja que la sabiduría que está en la Palabra de Dios sea la que te guie; y confía en que Jesús es el Señor de tu vida y el centro de tus decisiones y de tu obrar diario.
Oremos “Amado Padre Celestial, en ti confío, en lo que Tu Palabra me enseña, te pido que me ayudes a ponerla por obra. Quiero ser sabio y entendido en todo lo que quieras mostrarme, no solo para saberlo, sino para vivirlo y que también lo pueda compartir con los demás para que sus decisiones y acciones sean las correctas, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “Así de dulce te será la sabiduría. Si la encuentras tendrás tu recompensa, y al final tu esperanza no se verá frustrada”. Proverbios 24:14 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
