
Muchas veces son las fortalezas y nos las debilidades las que nos hacen fallar.
Cuando confiamos demasiado en lo que sabemos pueden ocurrir accidentes, o podemos caer en la tentación de estar conformes sintiendo que se ha llegado al máximo nivel de posibilidades, pero creo que siempre hay posibilidad de ir más lejos, o de alcanzar mayores metas.
Cuando estudiamos a los hombres y mujeres de la Biblia podemos darnos cuenta de que ellos también fallaron en sus puntos de fortaleza; por ejemplo, Simón Pedro, quien fue un discípulo de Jesús, pero que se sentía lleno de coraje.
Leemos en Lucas 22:33, “…Él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no solo a la cárcel, sino también a la muerte”. (RVR60)
Esto es parte del momento en el que Jesús les dice que “está orando por ellos, para que la fe no les falte”, pero Pedro sintió que su propia fuerza y sus intenciones eran las que lo harían estar con el Señor hasta la muerte.
Pedro tenía coraje físico, pero falló, en que confió solamente en sus capacidades, y fue así como cuando el Señor estuvo preso que negó ser un seguidor de Jesús, en otras palabras, lo que Pedro hizo fue confiar en su fortaleza interna cuando debió confiar en la fortaleza espiritual que Dios le podía dar.
Quizás algunos hoy están confiando demasiado en sus capacidades y fortalezas y es el momento en el que Dios te dice “…No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu…” (Zacarías 4:6 – RVR60)
Debemos tener cuidado de que no sea nuestra propia fuerza en la que confiemos y en la que nos jactemos. Creer que lo podemos todo por nuestra propia capacidad es el inicio para fallar.
Confía en el Señor, en Su Sabiduría, en Su Guía, en Sus caminos y en Su Poder, porque de esta manera no fallarás.
Oremos “Amado Señor, gracias te doy por ser Mi Dios y Mi Señor, hoy te entrego mis fortalezas y mis capacidades porque decido confiar mas en ti que confiar en ellas. Decido que seas Tu quien me guie, me fortalezca y me ayude a ir y hacer lo que Tú quieras, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Zacarías 4:6 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
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