
Con cuidado
«Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios». Efesios 6:5-6
Una de las cosas que los agnósticos (esos que al llamarse “ateos” anuncian su propia ignorancia, mientras creen que están “mostrando su inteligencia”) señalan contra la Biblia, a causa de su odio contra Dios, es una supuesta permisividad de Dios hacia la esclavitud.
Ya hemos aprendido hasta graduarnos que la ideología de género y el wokismo son expertos en victimizarse para engañar a los incautos prometiéndoles libertad, cuando en realidad los están apresando dentro de su deplorable movimiento.
En la antigüedad, se usaba que si una persona no podía pagar una deuda, en lugar de caer presa o ser ejecutada, pasaba ser propiedad de su acreedor (actualmente es lo mismo, pero de otro modo). Otra forma de caer en esa condición, era ser capturado o raptado por un grupo armado fuera en una incursión o en una guerra.
En todo caso, los casos de esclavitud en Las Escrituras eran de hombres blancos contra hombres blancos. El esclavismo de personas de raza negra se popularizó a partir del siglo XV, y eran los mismos negros africanos que vendían a negros de otras tribus a los blancos.
Y, de hecho, 5 mil años atrás, la Ley De Moisés, en el capítulo 21 del libro de Éxodo, establecía que, sea como fuere, una persona no podía permanecer esclava para siempre, luego de un período, había que darle su libertad (incluso, con “liquidación” y todo, como si hubiera sido un empleado). En todo caso, abordar este tema ligeramente, sin un estudio cuidadoso de la realidad social de la época, conllevará errores.
12 Julio 2026

