
Cuando una fecha especial llega, muchos tienen la sensación de que están empezando algo de nuevo. Esto ocurre en días tales como, el cumpleaños, el aniversario, aunque para la mayoría de las personas es el cambio de año.
Fechas especiales producen la sensación de que hay un nuevo ciclo por desarrollar, se elevan expectativas, se hacen planes y se plantean cambios, muchos de ellos profundos.
Creo que no hay nada de malo en esperar cosas nuevas en fechas específicas; pero lo verdaderamente nuevo ocurrirá en la vida de una persona cuando haya el compromiso, la fuerza de voluntad, la intencionalidad y las acciones necesarias para que lo nuevo ocurra.
Por ejemplo, si una persona tiene la idea de bajar de peso, entonces deberá tener el compromiso personal con esa meta; esto es, tener la fuerza de voluntad para no comer lo que le hace subir de peso y a su vez hacer ejercicio de forma regular; debe ser intencional, es decir que no dependa de otras personas sino de un interés interno y genuino; y deberá tener un plan de acción para que la meta se cumpla.
La realidad es que una meta puede ser establecida en cualquier momento. Todos son buenos días para comenzar algo nuevo, si existe la decisión de hacerlo.
En la Palabra de Dios, en el libro de los Salmos capítulo 118, verso 24, David hace esta importante declaración “Este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él”.
¿Cuál es el día que hizo Dios?, ¡este!, es decir, el día de hoy y todos los días son del Señor, Él los hizo para nosotros, para que hagamos lo que tenemos que hacer.
¿Necesitamos un cambio de año, un cumpleaños o un aniversario para empezar algo nuevo?
La respuesta es un rotundo no; lo que necesitamos es tener claro lo que tenemos que hacer y comprometernos sin excusas con esa meta.
La buena noticia es que el Señor está a nuestro lado, Él nos da la fortaleza, la sabiduría y la capacidad para no desmayar.
El fruto del Espíritu Santo trae “dominio propio”, es decir una capacidad espiritual para fortalecer nuestra mente y cuerpo para no rendirse.
Por lo tanto, sea cual sea tu idea de los momentos para empezar algo y para establecerte metas, lo importante es el compromiso con esas metas porque las fechas que llamamos “especiales”, pasan y los días también.
Trázate metas, establece un plan, ponlo en las manos de Dios y comprométete a cumplirlo.
El Señor está contigo.
Oremos “Señor, gracias por mostrarme que es mas importante el compromiso y la fuerza de voluntad que las fechas. Desde hoy estableceré metas personales que estén acordes con tus planes para mí, y le pido al Espíritu Santo que me de la fortaleza para no rendirme, lo oro en el precioso Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él”. Salmos 118:24 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
