
Para algunas personas su pasado es algo digno de olvidar, quizás porque actuaban de manera egoísta, o porque hacían muchas bromas pesadas y en la mente de su familia y amigos quedó esa imagen grabada en sus mentes, que era alguien que no podía cambiar o que tendría que cargar con este pasado toda su vida.
Te pregunto, ¿has tenido un pasado que ha marcado negativamente la vida de otras personas? ¿te ha causado ese pasado que te recuerden negativamente? Si es el caso, entonces este mensaje es para ti.
Jesús enfrentó una situación similar: provenía de un pueblo muy pequeño, Nazaret, donde residían aproximadamente 1500 personas. Allí todos sabían que fue concebido fuera del matrimonio. Todos habían escuchado los rumores de que José no era el padre o que había quebrantado la ley de la pureza que profesan los judíos antes del matrimonio.
Pero tampoco pertenecía a una familia rabínica prominente. Y la pregunta aquí es, ¿Cómo lo superó?
Primero, Jesús nunca permitió que los detractores le afectaran en sus decisiones, segundo, se rodeó de personas que estaban dispuestas a seguirlo.
Pero tercero y lo más importante que hizo fue desarrollar su carácter.
En la medida en la que iba de aldea en aldea, de ciudad en ciudad, la gente vio el carácter de Cristo, y así miles comenzaron a seguirlo.
Dice la Biblia en el libro de los Proverbios, capítulo 27, verso 19 lo siguiente: “Así como el rostro se refleja en el agua, el corazón refleja a la persona tal como es”. (NTV)
Nuestro carácter tiene el poder de superar nuestra mala antigua reputación con el paso del tiempo.
Por lo tanto, no solo ore para que la gente pueda reconocer su verdadera identidad, sino que debes ser fiel en el desarrollo del carácter espiritual.
La realidad es que esto no significa que todos apreciarán tu vida y creerán en ti, pero Dios lo hará; y eso es todo lo que importa. Él colocará a las personas adecuadas a tu alrededor.
El mejor camino en la vida es seguir a Cristo y dejar que Él defienda tu reputación y así desde el fondo de tu corazón reflejarás quién eres hoy en el Señor.
Oremos, “Amado Señor, reconozco que he tenido un pasado del cual no me siento orgulloso(a), por lo tanto, te pido perdón a ti y a quienes pude ofender por mis actos, te pido que me ayudes a superar en mi mente todos estos recuerdos, pero por sobre todo te pido que manifiestes el carácter de Jesús en mi vida. Quiero más de ti y menos de mí, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Así como el rostro se refleja en el agua, el corazón refleja a la persona tal como es”. Proverbios 27:19 (NTV)
Buen Dia
Juan Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
