
Me parece que muchos quieren hacer cosas que necesitan y que saben que son importantes, pero que por alguna razón al final del día no las han hecho.
Y creo que esto les pasa también a los cristianos que quieren pasar tiempo con Dios, pero que se distraen con los compromisos y los quehaceres antes que sentarse a escuchar al Señor.
A veces es simplemente un correo electrónico o un mensaje que hay que responder, el que le roba el tiempo para buscar intimidad con Dios. Es decir, que se rinden ante la presión de terminar las cosas en lugar de pasar tiempo con Dios.
Así que el mensaje de hoy es para decirte que Dios no está mirando tu situación para juzgarte, sino que tiene Su mano extendida ofreciéndote la invitación para que decidas realmente pasar tiempo con Él.
En la Biblia en el libro de Levítico capítulo 26, verso 12, que dice así, “Andaré entre ustedes, y yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo” (RVC)
Desde el libro de Génesis vemos la distinción extrema entre el hombre y Dios. El hombre es considerado como creación, ser natural. Pero Dios es llamado “Elohim”, Dios soberano y omnipotente.
Por este motivo, la declaración contenida en el versículo de hoy es altanamente poderosa, porque establece que el Dios creador de todas las cosas, incluyéndonos a nosotros mismos, es el Dios que anhela caminar con nosotros.
Él quiere que tengamos una interacción no religiosa, ni llena de rituales y rutinas. Lo que Él quiere es que tengamos una relación genuina, en la que con todo nuestro ser podamos reconocer que Él es Dios y nosotros sus hijos, discípulos de Jesús.
Tú puedes caminar con Él a través de tus valles de dolor más profundos y por las montañas más altas.
La realidad es que Su invitación permanece abierta para ti y para mí. Tenemos el privilegio y el honor de caminar a diario con Dios nuestro Padre. Esto requiere que lo escojamos a Él por sobre todas las distracciones cotidianas. ¡Vale la pena hacer de tu encuentro diario con el Señor lo más importante al empezar el día!
Oremos “Amado Señor, gracias por ser Elohim, el Dios soberano y capaz de hacer cualquier cosa. Gracias porque Jesús rompió toda barrera que existía para acercarnos a Ti, y que así pudiéramos tener una íntima y profunda relación. Decido pasar tiempo contigo todos los días. Te pido que me ayudes a hacer esto una prioridad en mi vida, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Andaré entre ustedes, y yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo” Levítico 26:12 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
