
¿Alguna vez ha dicho que sí a algo, pero más tarde se ha arrepentido y hubiera deseado que pudiera volver atrás en el tiempo y decir que no?; o ¿se ha comprometido con algo y finalmente no lo ha hecho?
A mi me ha pasado, pero tengo como amigo al Espíritu Santo que me ayuda a mantenerme firme en mis compromisos.
Evitar los deseos de renunciar, o de hacer algo que a lo que se ha comprometido requiere de ayuda extra y esa ayuda puede ser una persona movida por el Señor o del Espíritu Santo mismo quien nos habla y nos ayuda a mantenernos en los compromisos.
Como consejo, es preferible no aceptar un compromiso que aceptarlo e incumplirlo.
La Palabra de Dios nos enseña que debemos actuar bajo este precepto “que nuestro si sea si y nuestro no sea no” (Mateo 5:37).
Si hacemos un compromiso, honrémoslo; si algo hay que corregir, hagámoslo; si en el futuro debemos decir que no, hazlo… pero cumple tus compromisos.
Cuando lo hagas vas a sentirte aliviado y fortalecido porque cumpliste con lo prometido.
Te aseguro que se produce un gran estrés cuando se le da “vueltas en la cabeza” a las excusas y a la manera de salirse de lo prometido.
Toma esto como un principio de valor… “que tu si sea si y que tu no sea no”
Fortalecerás tu carácter y serás una persona de honra y Dios honrara tu obediencia
Oro para que recibas este mensaje y lo coloques en practica
Versículo: “Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y, cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno”. Mateo 5:37 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
