
Conocer a Cristo es aprender a ser un dador, es convertirse en Su embajador, es también servir en favor de los demás.
Por eso hoy te invito para que le sirvas a Cristo con todo tu tiempo, habilidades y energía.
Vivir no es un acto vacío, ni tampoco un espacio de tiempo en el que existimos para comprar cosas… “la vida es un caminar en el que Dios, la familia, el trabajo, el cumplimiento del propósito de existencia son los elementos más importantes”.
Se ofrece al ser humano, en nuestra cultura, la visión de ser autosuficientes, en la que las personas quedan atrapadas fácilmente en la trampa de la auto-búsqueda y la realización personal; lo que les aleja de Dios, en la mayoría de los casos por falta de tiempo; por la creada necesidad de poseer más y de vivir tratando de alcanzar un estatus de satisfacción individualista.
Pero, contrariamente a lo que el mundo nos dice, la mayor felicidad no se encuentra en satisfacer nuestras propias necesidades sino en dar para satisfacer las necesidades de los demás.
Te doy ánimo para que decidas y te conectes con la voluntad y obra de Dios, puesto que esto es lo que debe caracterizar al cristiano que verdaderamente ama de corazón al Señor; y que tengas la certeza de que Dios el Padre te honrará.
Oro para que el Espíritu Santo te revele y siembre en tu corazón el verdadero sentido de ser cristianos.
Versículo: “Quien quiera servirme, debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrará”. Juan 12:26 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
